La real academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder, y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente. Puestos a escoger a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo, la improbabilidad duele menos y deja un resquicio en la esperanza, a la épica... Que David ganara a Goliad, era improbable, pero sucedió... Un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió... Que los Varón Rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió... Nadal desmarcando del número uno a Federer... Una periodista convertida en princesa... El 12-1 contra Malta... El amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable es por definición probable; lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar, y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase...
vale la pena intentarlo.
( los hombres de paco)

por supuesto que vale la pena ;)
ResponderEliminarMuy Buen blog!, me encanta :D
ResponderEliminarTe sigo, te espero por el mio, Gracias.
Que bonita entrada cielo la verdad es que sí llevas razón !VALE LA PENA¡
ResponderEliminarTe sigo :)
Pasate por mi blog si quieres, será un placer tener tu visita :)
memoriasdeparis.blogspot.com
Este texto me encanta,tiene mucha razón ^^.
ResponderEliminarComo ya habrás visto en tu otro blog,te dejé un coment. diciendo que me encantan los dos,y que te sigo(: Un besito,y te espero por el mio:$